La avellana es una fruta seca oleaginosa: hasta un 50% de la avellana es ácido oleico, que beneficia el sistema cardiovascular y ayuda a disminuir el nivel de colesterol perjudicial para la salud. A pesar de ser una fruta muy calórica, consumida de forma moderada pueden ayudarnos a disminuir la sensación de hambre. Igual que el resto de fruta seca, las avellanas son un alimento fundamental en las dietas vegetarianas porque aportan proteína de origen vegetal.