Es conocido por todos que los frutos secos en general son un tipo de alimento altamente saludable que, además, nos proporcionan un elevado aporte calórico. Sin embargo, a menudo desconocemos las propiedades y beneficios particulares de los diferentes frutos secos.
Hoy concretamente queremos hablar de las nueces, un alimento muy beneficioso para el mantenimiento de una salud general óptima y equilibrada.

Propiedades y beneficios de las nueces

La nuez es el fruto del nogal (Juglans regia), una especie vegetal que ha sido cultivada durante miles de años. Originario de Oriente Medio, se cree que el nogal fue introducido en Europa allá por el siglo IV a. C.
Este fruto seco cuenta con un alto valor nutritivo, siendo un alimento rico en proteínas, vitaminas B y C, oligoelementos y ácidos grasos poliinsaturados omega 3, entre otros. Además, son una fuente excelente de fibra e hidratos de carbono.
Dada su composición, se le atribuyen multitud de efectos beneficiosos para la salud. Entre ellos, sus aceites vegetales poliinsaturados pueden contribuir a prevenir el padecimiento de patologías cardiovasculares, ayudando a la reducción de los niveles de colesterol. De entre los distintos tipos de grasas insaturadas contenidas en las nueces, los más abundantes son el ácido linoleico y el ácido oleico.
Por otro lado, su aporte de compuestos antioxidantes puede ayudar a combatir los radicales libres, responsables directos e indirectos de un amplio abanico de enfermedades y desórdenes metabólicos.
La forma característica de la nuez recuerda al cerebro humano, con sus dos hemisferios e invaginaciones características. Esto ha hecho que, culturalmente, su consumo siempre haya sido asociado con efectos beneficiosos sobre dicho órgano del sistema nervioso. Si bien poco tiene que ver con la forma de este fruto, sí es cierto que las nueces pueden ser beneficiosas para el buen funcionamiento del cerebro. Esto se debe principalmente a su alto contenido en polifenoles, que tienen un efecto positivo sobre la memoria y podrían, por tanto, contribuir a la prevención de enfermedades neuronales como el alzheimer precoz o la demencia senil.
Entre los diferentes minerales esenciales contenidos en las nueces, destaca el calcio, que ayuda a reforzar los huesos y prevenir patologías óseas como la osteoporosis.